El problema de los drones y el contrabando de drogas y pornografía en las prisiones

El problema de los drones y el contrabando de drogas y pornografía en las prisiones

Los drones comienzan a ser una herramienta de contrabando muy potente en las prisiones, planteando nuevos retos para las autoridades. Así lo revelan documentos del departamento de justicia estadounidense.

Una serie de documentos del departamento de justicia estadounidense revelan cómo los presos de varias prisiones federales están recurriendo al uso de drones para realizar diversas clases de contrabando. La información, publicada por USA Today, revela que estos presos trataban de obtener acceso a teléfonos móviles, drogas y pornografía haciendo uso de estas aeronaves no tripuladas.

La operación se ha intentado en más de una docena de ocasiones en diferentes prisiones federales durante los últimos cinco años. Y las tecnologías anti-drone parecen ser insuficientes para proteger las celdas de estas aeronaves no tripuladas.

La expansión de los drones plantea numerosos retos para las autoridades“Los drones civiles son cada vez más baratos, fáciles de operar y potentes. Un número creciente de criminales parece estar viendo el potencial de estas herramientas para estas malas acciones”, afirma Troy Rule (profesor de derecho en la Universidad de Arizona) a USA Today.

Los sucesos no solo han ocurrido en Estados Unidos. Países como Australia también descubrieron el uso de drones en operaciones de contrabando de drogas. Y Reino Unido, como medida preventiva, anunció en abril una nueva unidad para combatir dicho contrabando en las prisiones británicas.

El progresivo avance de los drones en la sociedad comienza a plantear nuevos retos a la sociedad y las autoridades. Además de su uso para el contrabando y otras actividades delictivas, la privacidad y las licencias de vuelo también emergen como algunas de las principales preocupaciones ante la inminente expansión de estos productos.