Un meme censuró a Winnie the Pooh en China

Un meme censuró a Winnie the Pooh en China

El oso de Disney ha sido usado para burlarse del presidente chino, Xi Jinping.

Winnie the Pooh, el adorable oso que tiene una obsesión malsana con la miel, se ha convertido en el último enemigo del Gobierno chino.

Durante el fin de semana, las menciones a Pooh fueron censuradas de las redes sociales más populares del país como Weibo (el Twitter chino) y WeChat, debido a las comparaciones que se han hecho entre Pooh y el mandatario chino, Xi Jinping.

Según ha informado The Guardian, en Weibo se censuraron las menciones al Pequeño Oso Winnie (como se le conoce en China) y en WeChat se retiró el paquete de stickers oficiales que había sobre la plataforma.

Las comparaciones entre el personaje y el presidente comenzaron cuando Barack Obama, entonces presidente de los Estados Unidos, visitó el país y se popularizó una foto de los dos hombres caminando.

#Chinese government blocks meme that compares Xi Jinping to Winnie the Pooh and #Obama to #Tiger! pic.twitter.com/HsP0RQ03DA

— Alfredo Medellín (@AlfredoMedelln) 16 de junio de 2013

El "efecto Pooh" ha contagiado a otros líderes que se reúnen con Xi Jinping. También se ha comparado al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, con el asno Igor.

RT @benyunmowang I really should read Winnie the Pooh… #Xi #Abe #APEC2014 #China #Japan @EleanorFreund @mwings17 pic.twitter.com/W9nr0Hx1XA

— Nancy 韵 (@NancyYunTang) 10 de noviembre de 2014

China posee leyes muy estrictas en cuando al uso de Internet. Incluso en 2015, la foto más censurada del país fue una donde se comparaba al mandatario con el oso de Disney durante un desfile militar.

Según Global Risk Insights la reacción del Gobierno ante la comparación es "desproporcionada y desconcertante", ya que "donde algunas personas ven diversión inofensiva, Beijing ve intentos por socavar la dignidad del presidente". Sin embargo, la organización opina que la situación podría dirigirse de una manera positiva y mucho más natural que los intentos del Gobierno de posicionar al presidente en la mente de los chinos como el "Tío Xi".