‘American Horror Story: Cult’ 7×06: todos somos títeres

‘American Horror Story: Cult’ 7×06: todos somos títeres

El sexto episodio de American Horror Story nos reveló bastantes cosas detrás, entre ellas que todos somos títeres de la sed de poder.

El sexto episodio de American Horror Story: Cult, llamado "Mid-Western Assassin", nos mostró mucho más de los alcances de la mente de Kai Anderson (Evan Peters) y de todo lo que está maquinando para el futuro.

Te recordamos que no debes seguir leyendo este recap si no has visto el episodios, pues hablaremos abiertamente de lo que sucede en él.

Luego del quinto episodio hablábamos aquí que la historia de esta séptima temporada de AHS necesitaba un giro pues podía caer en lo repetitivo o seguir dando vueltas en el mismo lugar. La buena noticia es que la historia sí hace un giro de tuerca y nos revela que el personaje principal es Kai es el quien ha estado moviendo los hilos de todo lo que hemos visto… hasta ahora (seguramente tiene más secretos).

A pesar de que la temporada comenzó con la historia de Ally (Sarah Paulson) y de Ivy (Alison Pill), así como de su complicado matrimonio y la locura desencadenada de la primera, en este episodio, que abre la segunda mitad de la temporada, nos damos cuenta que la batuta de la historia siempre la ha llevado Kai.

El episodio comienza con un tiroteo en un lugar público. Escena que, por cierto, fue editada debido a los lamentables hechos reales que se suscitaron en Las Vegas, cuando un hombre disparó contra la multitud en un concierto y cobró la vida de decenas de personas e hirió a cientos. Es una cruel coincidencia que el capítulo estuviera programado para estas fechas, así que los showrunners decidieron editarla en atención a lo sucedido, sin embargo, no deja de ser impactante saber que esa escena de ficción fue realidad hace muy poco y con un saldo espeluznante.

Cuando la policía llega y apresa a quien disparó es Ally la que tiene la pistola en las manos. ¿Cómo sucedió esto? es lo que se revela en el episodio. Recordemos que Meadow le confiesa a Ally sobre el culto. Entonces, conforme a lo planeado, ella va a "salvar" a Meadow de su propia casa. Todo parece salir más o menos bien pues la salva y pueden huir. Entonces la lleva con la persona que Ally confía: con el temido doctor Rudy Vincent. Vaya, Ally, cómo títere, siguió los pasos que Kai ya había considerado…

Tambien vimos cómo Kai va ganando adeptos para su campaña haciendo uso del miedo. Es entonces que una nueva candidata se anota para la contienda y le dice unas cuantas verdades a Kai. Su breve participación nos recuerda cómo el terror que se está explotando en esta temporada es el que los humanos y las sociedades se hacen unos a otros.

Ally va con la nueva candidata, Sally Keffler (Mare Winningham) a exponerle la verdad sobre Kai y cómo Meadow es la testigo que necesita para quitar a este peculiar candidato de la contienda. Meadow, por su parte, le contó a Ally cómo llegó al culto y cómo Kai le da a cada miembro del mismo lo que siempre ha buscado. Ella encontró aceptación y un amor que, aunque enfermizo y extraño, la llenaba por completo. Más tarde pasa que ella se vuelve a sentir del montó y se revela contra Kai, es entonces que él aprovecha esto para dar el siguiente golpe.

La historia de cómo Ivy se involucró en el culto es una que tenía que ser presentada y tenía que ser creíble. Después de todo es este personaje el que une al culto con Ally y el encargado de hacer que la historia gire. Entonces sabemos que Ivy no es la mamá biológica de Oz (como habíamos pensado) y que su odio contra Ally es mucho más grande que el amor que supuestamente le profesaba.

La banda de payasos irrumpe en el hogar de Sally mientras Ally está ahí convenciéndola de que tiene la historia perfecta para derrocar la candidatura de Kai. Ally alcanza a huir al primer piso mientras los siniestros payasos se hacen "cargo" de Sally. Kai deja una supuesta nota de suicidio en su Facebook y le dispara a la pobre mujer. "Todos lo creerán, está en Facebook", le dice Kai cuando Sally le increpa que nadie creerá que ella cometería suicidio. Vaya… Ivy, a su vez, ve a Ally escondida en el baño pero no avisa a sus compañeros del culto. Parece que el odio que siente no es tan visceral.

Así, Ally regresa con el doctor Vincent pero ya no encuentra a Meadow. Ella le sigue la pista y llega al mitin de Kai, al lugar donde inició el episodio. Ahí vemos como Ally ve a Meadow y entonces ella saca una pistola y comienza a disparar. Hiere a Kai y a otras personas. Ally llega a quitarle el arma pero ella se dispara diciendo: "Esta es la cara del amor".

Entonces vamos un poco atrás en el tiempo y nos cuentan que Kai había orquestado todo, aprovechando la fragilidad mental de Ally y, por supuesto, la entrega de Meadow. A esta última le pide que no se vaya y que haga un último sacrificio por él y demuestre, una vez por todas, que ella es alguien importante.

Kai utilizará haber sido víctima de este tiroteo a su favor y usará el miedo sembrado en la gente para sacar provecho en las urnas. Por eso la última imagen que vemos es a Kai sonreír mientras lo suben a la ambulancia. Lo dicho, American Horror Story: Cult sólo está exponiendo los horrores que existen en las sociedades.

Estemos atentos al siguiente episodio pues vuelve una de las actrices emblemáticas de la serie (no, no es Jessica Lange, ojalá…): Frances Conroy.